Mi práctica fotográfica nace de una manera singular de percibir el mundo. La miopía magna, lejos de convertirse en una limitación, ha transformado mi manera de mirar y es el origen de toda mi obra.
A través de la fotografía investigo cómo la percepción construye nuestra relación con el paisaje, los objetos cotidianos, el cuerpo y el paso del tiempo. Trabajo con materiales fotográficos analógicos —negativos y diapositivas— combinados con procesos digitales para crear imágenes que no buscan reproducir fielmente la realidad, sino explorar otras formas de habitarla.
Cada serie surge de una misma experiencia y constituye un nuevo paso dentro de una investigación continuada sobre la percepción. El paisaje, los objetos cotidianos, el cuerpo y la materia no aparecen como temas independientes, sino como distintos territorios desde los que continúo desarrollando una misma investigación sobre la construcción de la imagen.
Desde Recipientes imposibles hasta Retinografías, Ser paisaje, Ser objeto y Ser segmento, mi obra configura un recorrido en el que la fotografía se convierte en una manera de habitar el mundo a través de la mirada. Cada proyecto amplía esa investigación, entendiendo la imagen como el lugar donde percepción, experiencia y memoria se encuentran.
