En esta serie trabajo el cuerpo como un lugar de construcción y desplazamiento. No aparece como una identidad fija, sino como una forma que se configura en relación con los objetos y el espacio.
Las imágenes surgen de situaciones donde lo doméstico, lo artificial y lo escenificado conviven. El sujeto no se presenta de manera estable, sino fragmentado, intervenido o mediado por elementos que alteran su percepción.
Me interesa ese punto en el que el cuerpo deja de ser reconocible como unidad y pasa a formar parte de una estructura más amplia, donde objeto y sujeto se confunden.
La fotografía no documenta una identidad, sino que participa en su transformación.