La distancia como experiencia
Ser segmento prolonga el recorrido iniciado en las series anteriores llevando la experiencia visual hasta el límite de la proximidad. Cuando la distancia deja de revelar el mundo, el cuerpo encuentra en el acercamiento otra forma de habitarlo.
Las imágenes nacen de esa necesidad de aproximación. No buscan aislar el detalle, sino cuestionar la distancia desde la que acostumbramos a mirar. En esa cercanía, el paisaje se transforma en materia, textura y presencia, revelando que toda imagen depende también del lugar desde el que el cuerpo la construye